Thursday, October 05, 2006

" Peliculas para no dormir "

Hace más de cuatro décadas, la serie ‘Historias para no dormir’, creada por Narciso Ibáñez Serrador, marcó un hito en la televisión. Algunos de sus capítulos, como ‘El televisor’ o ‘El asfalto’, son piezas a reivindicar cuyo magnetismo no ha perdido fuerza con el paso del tiempo.

Con el ánimo de recuperar el espíritu de estas pequeñas pero grandes películas, Chicho se ha aliado con algunos de los directores más prestigiosos del género de suspense y terror de nuestras fronteras para levantar el proyecto ‘Películas para no dormir’, seis largometrajes de miedo, como mandan los cánones, pergeñados por nombres indispensables de nuestra cinematografía reciente, entre ellos, Álex de la Iglesia y Enrique Urbizu, a los que se han unido talentos emergentes como Jaume Balagueró, Paco Plaza y Mateo Gil.

El esperado estreno en televisión de este lote de filmes pesadillescos producidos por Filmax y Estudios Picasso estaba haciéndose de rogar desde hace tiempo. De hecho, finalmente ven la luz por primera vez directamente en el mercado de alquiler de DVD, una maniobra que ha despistado a los aficionados al género fantástico, que esperan ansiosos degustar las últimas obras de sus cineastas favoritos.

Los propios directores no han recibido con agrado la noticia, ciertamente inexplicable viendo lo bien que funciona este tipo de material bien anunciado por la ventana electrónica. Este mismo lunes se inicia la ronda de lanzamientos con la edición de ‘La habitación del niño’, de Álex de la Iglesia, un buen pistoletazo de salida para una iniciativa que puede abrir un interesante camino en nuestro panorama audiovisual.


Tributo


En ‘La habitación del niño’, protagonizada por Leonor Watling y Javier Gutiérrez, Álex de la Iglesia rinde homenaje a películas de cabecera como ‘La semilla del diablo’. Una pareja llega a una casa antigua, totalmente reformada, donde pretenden empezar una entrañable vida familiar. Cada noche, antes de acostarse, ambos comprueban el funcionamiento de un aparato de escuchas que han instalado en el cuarto de su bebé para vigilarlo desde su cama. Es de última tecnología, con lo cual, también pueden verle gracias a una cámara. El estremecimiento llega cuando descubren que en la vivienda vive alguien más, alguien que todas las noches se sienta junto a la cuna de su hijo.

Para entrar a vivir’, de Balagueró, pudo verse en la III Muestra de Cine Fantástico y Ciencia-Ficción de Madrid y los entendidos ya la destacan como uno de los mejores trabajos del responsable de ‘Los sin nombre’ y ‘Frágiles’. La historia cuenta con Macarena Gómez, Nuria González y Adrià Collado en el reparto. Una pareja que busca un piso donde iniciar su convivencia va a parar a un edificio enigmático donde, como cabe esperar, no ocurren cosas muy normales.

‘Cuento de Navidad’, de Paco Plaza, director de ‘Romasanta’, inauguró la pasada Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, cuyo exigente público no suele dejar títere con cabeza. Sin embargo, la cinta de Plaza superó la prueba con nota alta de la mano de un impagable cuento macabro empapado de humor negro, repleto de referencias freakies, que encandiló al respetable. Durante la Navidad de 1985, cinco amigos que viven en un pueblo típico de veraneo de la Costa Brava, Tito, Koldo, Moni, Eugenio y Peti, se reúnen después del colegio en su club, un espacio robado a las obras de una nueva urbanización que están construyendo en el pueblo y donde se juntan para comer chucherías y beber ‘Fanta’ caliente mientras comentan el último capítulo de ‘V’ y de ‘El equipo-A’. En uno de sus paseos por el bosque, encuentran a una ladrona que ha caído en un pozo y no puede salir. Lejos de ayudarla, pretenden quedarse con su botín, pero la maniobra no es tan sencilla y todo se desmadra en esta especie de ‘Verano azul’ empapado en crack.

‘Adivina quién soy’ ha sido dirigida por el siempre interesante Enrique Urbizu, uno de los cineastas más sobrios y ejemplares del actual cine español. El responsable de ‘La caja 507’ se atreve con una historia de vampiros que protagoniza Goya Toledo. Una niña disfruta con los relatos de miedo y las películas de terror. Tanto, que para conjurar el pánico que le producen se inventa monstruos imaginarios, hasta que un día uno de sus amigos siniestros no parece fruto de su imaginación.

En ‘Regreso a Moira’, Mateo Gil -‘Nadie conoce a nadie’- ha dirigido a Juan José Ballesta, Natalia Millán y Miguel Rellán. ¿Argumento? Un hombre mayor, escritor de éxito, ha pasado sus últimos cuarenta años viviendo un extraño exilio: desde que abandonó su pueblo natal, siendo apenas un muchacho, no ha regresado a él. Un día, tras la muerte de su esposa, recibe en su domicilio una vieja carta del tarot, un objeto que encierra un inquietante significado. Es el momento enfrentarse a los fantasmas del pasado.

El regreso Chicho Ibáñez Serrador, tras labrarse una encomiable carrera en la televisión, regresa al ruedo de la dirección con ‘La culpa’, título que protagonizan Nieve de Medina y Montse Mostaza. El inventor del ‘Un, Dos, Tres… responda otra vez’ es el alma máter del proyecto ‘Películas para no dormir’. Desde las excelentes ‘La residencia’ y ‘¿Quién puede matar a un niño?’, únicas películas en su currículum, rodadas en 1969 y 1976, respectivamente, no se había colocado detrás de la cámara para rodar un largometraje, con lo cual la expectación es mayúscula. En el filme, una ginecóloga invita a su amiga enfermera del hospital a vivir con su hija en su casa por diversas circunstancias. La enfermera que le ayudaba en su consulta particular se ha marchado y necesita una nueva ayudante. La casa está habilitada con medios sanitarios, es luminosa, alegre y tranquila, pero nada es lo que parece. La consulta privada es en realidad una clínica para practicar abortos, y los pacientes y los médicos no están solos. Su pasado se arrastra tras ellos.

Friday, September 15, 2006

" The Open Door "

Para mi siempre es agradable hacer el ejercicio de escuchar un nuevo disco; pero a su vez se torna difícil cuando tus expectativas van apuntando a algo mejor de lo escuchaste antes, más aún llegar a ser objetivo y decir si es realmente bueno ó es bastante malo, sobretodo cuando se trata de una banda que te acompaña en tu rutina y eres admirador de sus melodías y voces que construyen las canciones.



Evanescence “The Open Door”

Track 01 comienzas a escuchar la voz de Amy Lee (vocalista de la banda) en un fade in distorsionado lo que te llama a introducirte en el disco. “Sweet Sacrifice”, es la canción que abre la puerta a la nueva producción de Evanescence, segundo álbum oficial de la banda; el disco es netamente rock; creo que mi primer anhelo al escucharlo fue esperar un “My Immortal 2” tipo, de esas canciones que te hacen tornar tu estado anímico y la sientes tan tuya que de pronto se convierte en tu canción favorita, pero no, lo escuché, lo escuchó y encontré más que eso. Como decía, el primer track, por cierto excelente para dar el pie incial, está cargadísimo de energía, pareciera que tanto tiempo de ausencia lo concentraron todo ahí, aplicaron esos elementos de “esto no falla”, clichés ya comunes en sus canciones como efecto vocales, tonos altos, guitarras fuertes que rompen la melancolía, la dulce pero potente y desgarradora voz de Amy Lee, que no se opaca ante el sonido de los sintetizadores. “Sweet Sacrifice” podría llegar a ser un buen single. Luego nos topamos con el ya hit radial “Call me when you’re sober”, que personalmente en un comienzo me disgutó, la encontré muy pobre de letra y sentí temor que la falta de material lírico que podría venir el disco y que la ausencia de Ben Moody, ex guitarrista y compositor de la banda afectara, no fue así, por suerte. La calma llega con “Lithium”, que te transporta al primer LP de Evanescence “Origin”, piano-vocal, guitarras, al entender la letra logras percibir la carga emocional de la canción. “Lithium” a mis oídos es lejos la mejor canción de disco. En “Weight of the World” y “Cloud Nine” las guitarras rompen con la estética de un álbum que podría ser melódico, lo que me parece bastante bueno, me sorprende la calidad de la voz de Amy, que por cierto a simple oreja se nota que tomó clases de canto. Con los siguientes tracks, como en “Snow White Queen”, la banda se torna más gótica, dejan caer pesadas guitarras, orquestas sinfónicas y toques electrónicos; “Lacrymosa” (siguiendo la misma línea) es una especie de remake del Réquiem de Mozart, recurso ya usado en el inédito demo “Anything For You”. En “Like you” y “Lose Control” el disco peca en monotonía, lo que te hace perder el hilo innovador que llevaba en los 8 tracks anteriores. “The Only One” (Track 10) es como una versión de “Missing 2006” rompe con la invariabilidad al igual que “ Your Star”, y te hacen volver a poner más oreja.

Completamente demás está “All That I'm Living For”, que da la impresión que se adjuntó al azar en el disco, es más de lo mismo. Cerrando la puerta, cuando pensamos que “The Open Door” no nos podría entregar nada más innovador aparece “Good Enough” la única balada épica del disco, que intenta una suerte de hacernos creer que podría ser un disco redondo, un buen comienzo y un buen final. Siento que hay tracks demás, que se podrían haber eliminado a la hora de hacer el final list del CD, probablemente pensaron que 10 u 11 canciones sería muy poco, pero 13 fue demasiado lo que, personalmente, me deja un gusto de “esperaba algo mejor” , lo que no significa que el disco es malo viniendo de una banda que ha sufrido mutaciones en cortos plazos por retiros de sus integrantes y llegdas de otros nuevos.

El disco tiene de letras bastante sinceras interpretadas por una voz inigualable. Habrá una buena elección de singles seguramente, pero seguiré esperando, no sé qué realmente, pero creo que Evanescence puede y hará algo mucho mejor.

Friday, August 25, 2006

" De ser periodista "

Hay tantos presumidos en el periodismo. Tantos fanfarrones y escaladores, siempre viéndose, sacando ventaja. Tratando de parecer más interesantes de lo que son en realidad. Los buenos periodistas así hacen posible que se note la diferencia de otros. Si uno es algo humilde, tímido o amable, se destaca. Llevas el almuerzo al compañero presionado por un dead-line, recuerdas los cumpleaños, no pasas desapercibidas las cosas…. el periodismo es un trabajo pesado, todos están presionados, se exprimen en cada publicación. Nadie duerme, pero de vez en cuando se nos permite reír. Hasta Woodward y Bernstein salían a comerse una hamburguesa y ganaron el Pulitzer.

Algunos piensan que su contenido político hace inolvidable una historia. Creo que se trata de la gente que encuentras, sus particularidades, sus defectos lo que los hace divertidos, más humanos. Periodismo es el arte de captar comportamientos. Tienes que saber para quien escribes. Y convencerte en que eres bueno. yo observo lo que la gente hace, busco las causas de emociones, temores, y eso es lo que escribo. Así es la gente la que cuenta la historia. Y ¿saben? Ese tipo de notas también puede ganar Pulitzers

En mis años de estudio me di cuenta que no es necesario ser titulado periodista para ser uno bueno, el periodismo se adquiere, no se aprende. El estudio nos hace de clase, la práctica nos hace grandes.